En abril de 2019, ardía la catedral de Notre Dame de París. Con ello, las redes se inundaron de multitud de mensajes de apoyo, ilustraciones y donaciones. El suceso acabo con 3 heridos y una obra de reconstrucción.

Hace unos días, se produjo una tremenda explosión en Beirut. Más de 5000 heridos, al menos 135 muertos e innumerables casos de gente que ha perdido sus casas. Sin embargo, en redes se ven muchísimas menos imágenes de apoyo. ¿Por qué?

Que el suceso haya ocurrido a muchos más kilómetros de distancia es una de las causas que nos hacen empatizar menos con esta situación, nos pilla muy lejos. Sin embargo, hay otra razón que influye mucho en nuestra percepción de la importancia y gravedad de los sucesos, las noticias.

 Las noticias conforman la realidad de lo que sucede en el mundo, si no fuera por ellas, no conoceríamos que ocurre en el planeta en el que habitamos. Los medios dan voz a las causas que debemos de conocer, sin embargo, en ellos recae una gran responsabilidad de filtrar, seleccionar y otorgar jerarquía a las noticias.

La Teoría de la agenda Setting nos cuenta que los medios de información tienen una gran influencia sobre el público, pues determinan que temas tienen interés informativo y cuánta importancia han de tener.

Mauro Wolff afirma en su obra “La investigación de la comunicación de masas” lo siguiente:

Como consecuencia de la acción de los periódicos, de la televisión y de los demás medios de información, el público es consiente o ignora, presta atención o descuida, enfatiza o pasa por alto, elementos específicos de los escenarios públicos. La gente tiende a incluir o a excluir de sus propios conocimientos lo que los media incluyen o excluyen de su propio contenido. El público además tiende a asignar a lo que incluye una importancia que refleja el énfasis atribuido por los mass media a los acontecimientos, a los problemas, a las personas“, “los media, al describir y precisar la realidad externa, presentan al público una lista de todo aquello en torno a lo que tener una opinión y discutir“.

Los medios deciden qué es noticia y que no  y qué importancia tiene cada una de ellas, cosa que nos ayuda a configurar nuestra percepción de la realidad. Esto se configura a partir de la jerarquía y la combinación de las noticias en el conjunto. No es igual de importante la noticia con la que se abre un telediario que la última que sale antes de los deportes. Ni es lo mismo una noticia repetida hasta la saciedad que una noticia que desaparece a las horas.

Llevándolo al ejemplo anterior. Cuando ardió la catedral de Notre Dame se hicieron especiales al ocurrir el suceso, las noticias y programas televisivos estaban compuestos en su gran totalidad por imágenes del incendio y se solía comenzar con imágenes del suceso. La explosión de Beirut ha sido noticia, pero sus imágenes no han sido repetidas como se ha hecho en otros casos, no se han hecho especiales, ni se le ha dado tanta importancia.

Esto pasa a diario, el continente africano es otro de los grandes olvidados en las noticias, poco se cuenta de él y por tanto, poco importa.

Los medios son imprescindibles para conocer la realidad, pero antes de tragarnos las noticias, probémoslas.